jueves, febrero 22

ALVARO CORMENZANA, POETA SIN LIBRO - Edición: Reynaldo Castro

Poeta, violinista, letrista de rock y ─como el mismo se define─ psicótico "recibido en distintos hospitales", Álvaro Sebastián Cormenzana nació en 1954 en San Salvador de Jujuy, ciudad donde reside. A pesar de no tener libro publicado (¿o tal vez por eso?) es para muchos en Jujuy la figura central de su generación. Aquí se incluye una selección de sus poemas, un autorretrato y opiniones de algunos colegas.

Alvaro Cormenzana / Poemas

Una pasión vacante
tal vez ella nos salve.
Roberto Juarroz
Nos habíamos amado
tan furiosamente aquella vez...
Hasta los ángeles rehusaron
seguir a nuestro lado.
Al despertar
tuvimos tanto hambre y tanta,
tanta sed,
que nos tragamos
sin querer
eso lluvioso que soñamos.
Pero
no te preocupes,
que
al parecer
nadie se ha dado cuenta todavía.


Ventura es cima.
Jorge Guillén
Cegados.
No sin luz,
sólo cegados.
En palpar incesante
se suman nuestras manos.
Regresamos sin retroceder.
El sésamo del presente
cede su clave
y desplaza el tiempo de su seno.
Una vez allí,
meramente habitamos.
No creas que es poco.


Cantando en la yema de los dedos.
Enrique Molina
El lugar de la magia
es tu cuerpo en calma.
Sólo allí
la claridad
se reconoce por el tacto.

Nos ponemos luces en el cuerpo
y caminamos bajo el agua.
Mario Romero
Es áspero tu cuerpo.
Ya las manos de mi tacto
no son mías
y
te quedas
sintiendo mi caricia
en otro cuerpo.
No preguntes dónde estamos.


Sin más pradera que tus ojos.
Enrique Molina
Narciso
Eres un fantasma.
Lo sé cuando te hablo.
Porque
el eco de mis voces
regresa a mí
intacto.
Ni el amor que me tienes
lo modifica.
Por eso
a veces
sólo por piedad,
te miro tanto.


Silenciosa, remota, reproche mismo.
James Joyce
Desde que me bebí sus ojos
todas las noches
la siento llorar,
distante como la sombra roja
de la manzana del sueño.
Su llanto me moja entero.



Todo lo doy a cambio del deseo.
Julio Cortázar

Juntos,
sin saberlo,
éramos la sed y el deseo.
Algún temor al éxtasis
cayó al agua
y alteró la calma del espejo.
Regresamos a nosotros
en el agua sedienta que bebimos.



Cometí el peor de los pecados...
Jorge Luis Borges


Cometí el peor de los errores:
dejé que tu nombre me habitara.
Ahora,
deberé cantar,
o traicionarte,
hasta que mi sangre lo olvide.



Y DESAPARECÍ.
cuando ella,
desnuda a mi lado
preguntó si es verdad
que se pudre
el cadáver de un sueño.



TOCANDO el violín
con los pies
en medio del río,
lograba que el agua
recobrara su memoria.




DESDE LAS VENTANAS de un colegio
un grupo de niñas goza
chistando a los hombres
que pasan por la vereda.
Las monjas del internado
olvidan el calor de la siesta
diciendo sus oraciones
y
con la biblia entre sus piernas,
toleran
la diversión de sus pupilas.
Más expertos que Ulises,
los hombres que pasan
no hacen caso del juego de las niñas.
Más necios que Ulises,
los hombres que pasan
nunca aprenderán a distinguir
el canto de las sirenas.




Álvaro Cormenzana / Autorretrato
Autorretrato o par lui-même.


Las dos valen, no digo que sirvan.
En una época mientras leía las cartas a Theo, que Van Gogh enviaba a su hermano, yo me dibujaba la mano con que sostenía el libro. Mi novia de entonces también lo hacía. Digo que dibujaba cosas mientras leía esas cartas.
En el 76 hice un dibujo que conservo. Dibujaba en el estilo de Picasso sin saber que ese hombre era el que mandaba en el mundo de la pintura. Era un tipo que huía despavorido corriendo sobre la palma de una mano enorme.
Estaba intentando autorretratos cuando murió mi padre. Luego del funeral, pinté un lienzo amarillo y puse un poco de azul directamente con el pomo de óleo y no intenté nunca nada más.
Por sí mismo.
Quizá porque ignoro quién me lleva es que tejo con palabras el ser que soy en algunas circunstancias. Y de esas algunas, lectores y oyentes leen y hablan y parece que así también se construye el mundo. Y no son mundos iguales. Unos leen de la letra impresa, otros de servilletas y otros me escuchan decir y están presentes.
Entonces, todo lo que soy mientras no tejo con palabras es un tesoro que no quiero perderme y es ahí cuando apuesto por la Música, sin la cual sería invisible el mundo.
A veces, leyendo a algunos escritores me digo que no hay por qué satisfacer la demanda bestial de querer comprenderlo todo. Un escritor por sí mismo es el género que más satisface a las bestias de la curiosidad de lectores o al chusmerío inacabable de los oyentes y al monstruo del sueño de los escritores que quieren ordenar el mundo y olvidan que la tarea de un poeta es dejar que siga girando.
En lugar de contarles fábulas y apuestas sobre el que creo ser, prefiero que mis poemas, como esas cartas de Vincent, les hagan pensar que escribir poemas tiene una felicidad que le es propia sea cual sea el drama que descubra y, si al leer, se les ocurre cantar o hacer algo que valga la pena y que les impida ser menos malos habrá gente que seguirá creyendo en este oficio y que autorretratos y por sí mismos, en el fondo, sólo sirven para confiar que quien no hechiza es una buena persona.
Lo cual, no siempre es cierto.
De ahí la biografía, pero todavía no me he muerto.


El poeta x otros poetas

"Es importante destacar la influencia que ejerce Álvaro Cormenzana sobre los poetas que por aquellos años [a mediados de los setenta] se instalaban en Tucumán: Ernesto Aguirre, Pablo Baca y Alejandro Carrizo. Esta influencia se da por varios motivos, dos de ellos se notan claramente. El primero está señalado por la profundidad con que escribe Cormenzana; el segundo, por las distintas posiciones que él adopta frente a la vida y al hecho artístico. Más tarde, estas posiciones serán (re)transmitidas, de boca en boca, durante los distintos encuentros de escritores, configurando una imagen un tanto mítica del poeta. Los poemas de Álvaro Cormenzana son como una bomba de tiempo, el día que se editen sus libros van a estallar con tanta intensidad que los influenciados serán muchos más".
Reynaldo Castro, Nueva poesía de Jujuy, Jujuy, Daltónica, 1991.


"Álvaro Cormenzana se ha consagrado, ya que no a editar, a la prolija elaboración de su mito personal, empresa en la que colaboran eficazmente algunos de sus adláteres".
Cristina Siscar, Revista Hum(o)r, N° 295. Buenos Aires: De la urraca, agosto de 1991.


"De algún modo u otro, prácticamente todos los incluidos [en la antología Nueva poesía de Jujuy] reconocen el mayorazgo espiritual de Álvaro Cormenzana, un hombre para quien la poesía -como debe ser- está más cerca de la vida que de la literatura y que, aunque dueño de una escritura ceñida y singular, no ha creído necesario publicarse en libro".
Rodolfo Alonso, "Voces de adentro". Revista Hora de poesía, N° 75/76. Barcelona (España), mayo/agosto, 1991


"Si una mujer le duele en todo el cuerpo a Borges, es quizás la misma que le llora por dentro a Cormenzana. Mujer de carne y verso, la que desde su condición primera y última se le resiste y cierra sus piernas para que no salgan palabras sin parto.
Sin ánimo de considerar cumplidos, ni condescendencias, ni condecorarle insignias, digo de Alvaro Cormenzana lo que él seguramente nunca quiera revelar: la secreta felicidad de un ser desposeído, sin oprobio, ni maldad, que redime palabras por el sólo hecho de hacerlas correr desbocadas hasta levantar al cielo su polvareda".
Roberto Salvatierra, Salta, invierno del 2003


"Álvaro Cormenzana se ha construido como un poeta que no publica. De esta manera, sus poemas adquieren mayor levedad: no pueden encontrarse en ningún libro, apenas tienen materia. Alguien ha leído hace años una fotocopia de los Poemas del Jigante y habla de ellos, otro lector descubre algunos versos en una antología agotada y los recuerda.
En Jujuy, he escuchado muchas veces a Álvaro recitando de memoria. Quizá suceda que, sin libro, sus palabras buscan aferrarse naturalmente a la voz".
Jorge Accame, San Salvador de Jujuy, agosto de 2003.

3 comentarios:

Ego dijo...

Álvaro Cormenzana es por lejos el mejor poeta que haya pisado tierra jujeña. Supongo que la no edición de un libro de él responde a una especie de absurdo e injustificado designio ¿de quién? no lo sé... pregunté a algunos de los escritores de su generación que dicen ser sus amigos y dijeron muchas cosas, entre ellas que él "no cree en que su libro sea publicable...", "que sus pretensiones en cuanto a formato y material del libro eran excesivas", etc.. pero sospecho que además de inédito su libro también inédito el verdadero sentido de tal circunstancia.
sólo diré con toda la admiración y respeto que cabe en mí... que en las palabras de este POETA se encuentra un puro goce estético profundo y feróz-indiscutiblemente.

holiday occasions dijo...

ALVARO Corman, your poems are so inspiring. You are indeed very talented. Thanks for the person who posted it.

Anónimo dijo...

Si Alvaro. Tus palabras andantes son realmente activantes. Gracias a vos por haberlas pronunciado y tambien al que posteo las mismas